Pablo Suárez
(Buenos Aires, 1937 – 2006)
Patio, 1978
Museo de Arte Moderno de Buenos Aires

El tesoro

Cuando se agravó la represión, Elbio, mi hermano mayor, sacó de la biblioteca el revólver y unos binoculares y los escondió en una maceta del patio. Ambos habían sido de nuestro abuelo: el arma –una anticualla inservible– y los prismáticos que llevaba al hipódromo en sus épocas de burrero. Elbio esperó que todos nos fuéramos a dormir y entonces se arrodilló junto a una maceta, sacó la planta y tras poner sendos elementos en un recipiente lo enterró y volvió la planta a su lugar. Yo lo vi desde mi ventana. Entonces me pareció exagerado, pero no lo era. A los pocos meses allanaron la casa y por una réplica a escala de una Luger que tenía nuestro padre casi se lo llevan.
Hace unos días mi nieto rompió de un pelotazo la vieja maceta del patio y quedaron al descubierto unos restos herrumbrados y varios cristales de diversas formas que creyó que eran diamantes. Ya me había olvidado de eso. Pensé en contarle la historia, pero esperaré al menos a que aprenda a leer. Además, la memoria es un tesoro, y eso es lo que encontró.

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